El Sevilla vuelve a enderezar el rumbo en Liga. Los de Nervión empezaron su partido ante el Almería en puestos de descenso pero la victoria por 2-1 ante los rojiblancos les sirve para salir de la quema y ascender hasta la 13ª plaza aunque con un exiguo colchón respecto a la quema.
El partido no pudo empezar peor para el Sevilla, que se vio por detrás en el marcador desde el minuto 2 tras una cabalgada de Pozo por la derecha que acabó en asistencia para Akieme, que remató sin dejarla caer desde el punto de penalti.
Con la ventaja tempranera, el Almería dio un paso atrás y el Sevilla empezó a vivir en la frontal de su área pero le costaba encontrar ocasiones en el último pase. Además, el partido se fue accidentado con las lesiones de Akieme, El Bilal y Bono pero el equipo de Sampaoli logró encontrar la igualada con un penalti de Pozo sobre Telles, se habían reclamado otros dos antes, que transformó Ocampos en e descuento del primer acto.
El paso por vestuarios sentó mejor al Almería, que dio un paso adelante en su presión y desconcertó a los locales, que sufrían con pocos efectivos en la medular. Luis Suárez tuvo un mano a mano que sacó Dmitrovic milagrosamente y después Badé sacó bajo palos el 1-2. Los de Nervión refrescaron su ataque con la entrada de Lamela, Bryan Gil y Óliver Torres y entre los dos primeros cocinaron el tanto de la remontada definitiva.
El de Barbate recibió en la izquierda un servicio de Jordán, dribló a Pozo y la puso al corazón del área para que cabeceara Lamela. Tras el tanto, el Sevilla, ya sin fuerzas, durmió el partido como pudo y lograr aguantar los tres puntos que le dan vida y hunden un poco más a uno de sus rivales por la permanencia.
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